jueves, 30 de abril de 2009

Una niñera de cuidado



Ruth tiene una niñera muy especial: un robot que sabe hacer casi todo lo necesario para cuidar y divertir a los niños. Pero un día los circuitos del robot se descontrolan y el resultado es una pequeña y regocijante catástrofe doméstica.

Este divertido cuento está lleno de sorpresas y gags intermedios que hacen que los niños lo lean con una sonrisa permanente. Las chispeantes ilustraciones de Gonzalo Izquierdo, que aquí muestra su vena humorística, dotan al cuento de una comicidad visual que se suma al humor de situación sobre el que bascula la historia.
Un cuento divertido, sí, pero que invita a reflexionar sobre si primar los artilugios tecnológicos sobre las relaciones humanas realmente mejora nuestra calidad de vida.

Un aspecto curioso del cuento es que los protagonistas son negros. Los escasos cuentos que se publican protagonizados por personajes de este color tratan sobre temas antirracistas o sobre los problemas del tercer mundo. Nos parece una idea bonita que, por una vez, los niños puedan leer un cuento protagonizado por niños negros que no sea un cuento triste, sino un cuento de risa.

Este cuento ha sido adaptado al colombiano.

Autor: Juan Carlos Chandro.
Ilustraciones: Gonzalo Izquierdo.
Editorial: Pearson/Alhambra.

miércoles, 29 de abril de 2009

Juan Carlos Chandro, Ingeniero de Sueños, Ilusiones y Sonrisas.



Cuando a mis amigos les digo, con orgullo, que tengo un amigo escritor, hay veces que no se produce el efecto de admiración que espero. Cuando digo que es un escritor de cuentos infantiles la cosa cambia y esto creo que se debe a que hay escritores y ESCRITORES. No hay nada más que comparar con los periodistas, profesión que con el mismo nombre aglutina periodistas de periódicos, de investigación, presentadores, de prensa rosa, de telebasura, etc, y también a muchos escritores que ante la ausencia de ideas para escribir una obra, aprovechan las rentas de libros de éxito pasados, para rellenar columnas y columnas que son olvidadas por los lectores en cuanto se pasa la página.
Entonces, pensando en como calificar el trabajo de Juan Carlos, me sumergí en el diccionario y vi palabras muy bonitas, y olvidadas pero que no servían porque eran todo lo contrario a lo que él hace, palabras como escribiente, escriba, escribano, incluso amanuense, que con los ordenadores casi hemos desaparecido y ya casi nadie disfruta de ese olor a tinta que desprende el papel, cuando las ideas fluyen y el papel se llena de letras como si una primavera inspiradora hubiera llegado a la imaginación.
Y en ese momento mi imaginación voló varios años atrás, y vi a un niño pequeño en su pueblo, afortunadamente sin televisión, al que su padre le contaba el cuento de Pulgarcito enseñándole el dedo pulgar y repitiéndole que si, que era así de pequeñito, y él veía los pequeños brazos y dientecitos de Pulgarcito, y veía zapatos de cristal, y soñaba con países en los que los cochinos que él veía por la calle todos los días, se llamaban cerditos, hacían casas y hablaban, e incluso había otros países en los que se llamaban chanchitos y eran voladores, y el miraba al cielo por si veía alguno.
Y ese niño cuando iba a dormir exigía más y más cuentos y sus sueños eran sueños de castillos y princesas, y cuando despertaba solo deseaba llegar al colegio con la ilusión de volver a ver esos cuentos leídos y releídos por él y por muchos otros antes, y cuando volvía a casa sabía que si se portaba bien, volvería a escuchar otra vez esas grandes aventuras que siempre terminaban bien, y en su cara siempre se veía una sonrisa.


Y entonces recordé un libro que leí sobre puentes en el que se hablaba de posiblemente el puente más bello del mundo, el de Salgina-Tobel de Robert Maillart, que es un puente muy estrechito, en medio de las montañas de Suiza y que fue construido para que unos niños de un pueblo muy pequeñito pudieran ir a la escuela, y entonces pensé en la labor de estos grandes ingenieros, tratando de que las personas pudieran viajar, beber agua, transportar el fruto de su trabajo, en fin, de mejorar su vida, realizando muchas veces obras que saben que van a ayudar a solo unos pocos, y no les darán la fama, pero que los que las usen serán más felices y posiblemente mejores personas.

Y comparé este trabajo con la labor que hace Juan Carlos con su imaginación y cariño y vi que el resultado era el mismo, por lo que decidí inventar una nueva profesión, a la que es muy difícil pertenecer y de la que uno de sus grandes exponentes es Juan Carlos, Ingeniero de Sueños, Ilusiones y Sonrisas y entonces volví a soñar como cuando era niño, y soñé que de mayor sería como él.

Arturo Romero


Paquito y Paquete



El día que Paquito cumple su primer año recibe un regalo muy especial: un cachorro llamado Paquete. Pronto se hacen muy amigos. Una tarde, Paquito decide probar qué se siente siendo un perro, y dar la oportunidad a Paquete de probar qué se siente siendo un niño… y el lío está servido.

Cuando los niños se inician en la lectura, leer les cuesta un gran esfuerzo. Consciente de ello, Chandro, por una parte, ha escrito un cuento muy divertido para que ese trabajo resulte recompensado y, por otra, ha utilizado diversos recursos para que su esfuerzo sea menor: vocabulario sencillo, oraciones simples...
El resultado es esta desternillante historia, en la que cada página es una sonrisa. A ello contribuyen, sin duda, las graciosas ilustraciones de Guillermo Ferreira, algunas de las cuales son auténticos chistes gráficos.

Autor: Juan Carlos Chandro.
Ilustraciones: Guillermo Ferreira.
Editorial: Everest.

martes, 28 de abril de 2009

Runrún Cataplum


En un lugar, por encima de las nubes, viven el Señor de los ruidos y la Señora de los Sonidos. Se encargan de inventar sonidos y ponérselos a las cosas, animales y personas. Con ellos vive su hijo, el travieso Runrún Cataplum. Cuando sea mayor, él también será Señor de los Ruidos y los Sonidos, pero tiene tantas ganas de llenar el mundo de sonidos que un día no se aguanta más las ganas y sale a recorrer el mundo… y simplemente cambiando sonidos, y con el humor como herramienta, consigue solucionar un montón de conflictos.

Hay un tipo de cuentos que a los niños pequeños les gusta especialmente: aquéllos en los que el protagonista es un niño pequeño que consigue mejorar el mundo o solucionar los conflictos de los adultos. Runrún Cataplum es la historia de un niño que recorre el mundo convirtiendo las disputas en risas.

A esa edad en la que los niños comienzan a dominar el lenguaje, les encanta jugar con las palabras y, por lo tanto, los cuentos en los que aparecen onomatopeyas, soniquetes, estribillos…
De todo esto hay en Runrún Cataplum ya desde el propio título, pero no traído gratuitamente, sino que su aparición en el cuento viene, exigida por el propio carácter de la historia.
En Runrún Cataplum todos estos recursos están puestos al servicio de una idea que se pretende ilustrar con el cuento: el humor es un buen método para resolver conflictos, porque es mejor reír que reñir.

Autor: Juan Carlos Chandro.
Ilustraciones: Roser Rius.
Editorial: SM.
Colección: Cuentos de ahora.

jueves, 23 de abril de 2009

miércoles, 22 de abril de 2009

Las Canciones mágicas



Los protagonistas de este cuento vuelven a ser Rita y Tito, los niños magos de “Los besos mágicos”. Es esta ocasión, encuentran una fórmula mágica que hace que, cuando se canta una canción, aparezca lo que se nombra en ella. Esto está muy bien cuando la canción habla de naranjitas y limones, pero cuando lo que se canta es “Un elefante se balanceaba…”, y el lugar donde se canta es el interior de una casa, los resultados pueden ser desternillantes.

Si “Los besos mágicos” invitaba a una lectura activa por parte de los padres (besar a sus hijos mientras leían el cuento), “Las canciones mágicas” invita a una lectura activa en otro sentido. Al incluirse en él fragmentos de canciones infantiles conocidísimas, los adultos y los niños no pueden evitar leer y escuchar estos fragmentos cantándolos, por lo que la lectura se convierte en una pequeña comedieta musical en la que los actores son el lector y el oyente.
Esto hace que el cuento sea especialmente indicado para ser leído o contado por maestros, animadores y cuentacuentos.

Al igual que en “Los besos mágicos”, el tema subyacente de “Las canciones mágicas” es el cariño entre padres e hijos, aunque aquí se expresa con un nuevo matiz: al final la madre, en vez de regañar a sus hijos por sus errores, les enseña a corregirlos. Un final que resulta catártico y tranquilizador para los pequeños lectores.

Autor: Juan Carlos Chandro.
Ilustraciones: Mikel Valverde.
Editorial: Alfaguara.

martes, 21 de abril de 2009

Los besos mágicos




Antes de ir a dormir, Rita y Tito juegan con su madre a los besos mágicos, su juego preferido. Pero esta familia es un tanto especial: todos son magos. Por eso cuando su madre les da un beso de rana, Rita y Tito se convierten en ranas; cuando les da un beso de trompeta, sus narices se convierten en trompetas… un encantamiento sucede a otro encantamiento hasta que llega el momento de dar el beso de buenas noches.

Los besos mágicos” es un cuento para prelectores, y a esta edad tres de las cosas que más les gustan a los niños son que sus padres les lean un cuento, que jueguen con ellos y que les muestren su cariño. Este cuento proporciona a los padres la ocasión de mostrar su cariño a los hijos jugando, de aliñar una lectura trufada de besos y salpimentada de risas.

“Los besos mágicos” ha sido incluido en el libro de texto de Lengua de 1.º de Primaria (Santillana de Ediciones-Bolivia).


Autor: Juan Carlos Chandro.
Ilustraciones: Mikel Valverde.
Editorial: Alfaguara.

lunes, 20 de abril de 2009

Te quiero un montón



“Te quiero un montón” es un libro que acaricia con palabras, un libro tierno como un osito de peluche.
Es un cuento para prelectores, para niños que aún no saben leer. Está escrito pensando que son los padres los que se lo van a leer a sus hijos y propicia una lectura activa. El papá o la mamá, al leerlo, tienen que gesticular, imitar voces, abrazar a su hijo… y decirle “Te quiero” de once formas distintas.

Dicen algunos padres que este cuento causa verdadera adicción a sus hijos y les piden que se lo lean una y otra vez. Y no es de extrañar. A estas edades, el 90% del universo de un niño son sus padres. Si el 90% del universo le dice a un niño que lo quiere y se lo dice de un montón de maneras diferentes, la sensación que experimenta el niño cuando acaban de leerle el cuento es que el universo lo quiere. ¿Os imagináis que hubiera un libro para adultos capaz de causar este efecto?

Por otra parte, el mensaje del libro está encerrado en una frase: “Ya sé que me quieres, pero me gusta que me lo digas”.
Todos, padres, hijos, amigos, novios, esposos deberíamos decirnos más a menudo que nos queremos, aunque ya lo sepamos.

Te quiero un montón” fue seleccionado por el Gobierno de La Rioja para regalarlo a todos los niños riojanos que nacieron en el 2005.


Autor: Juan Carlos Chandro.
Ilustraciones: M.ª Luisa Torcida.
Editorial: Bruño.
Colección: Chiquicuentos.

domingo, 19 de abril de 2009

Bibliografía de Juan Carlos Chandro



PRELECTORES


- Te quiero un montón. Bruño, 2003. (Colección Chiquicuentos).


- Los besos mágicos. Alfaguara, 2003.


- Runrún Cataplum. SM, 2004. (Colección Cuentos de hoy).


- Las canciones mágicas.Alfaguara, 2005.


PRIMEROS LECTORES


- Paquito y Paquete. Everest, 1999. (Colección Montaña encantada).


- El huevo más famoso de la ciudad. SM, 2002. (Colección Barco de vapor).


- Una niñera de cuidado. Pearson/Alhambra, 2003.


- Tú eres mi héroe. SM, 2009. (Colección Barco de vapor).


A PARTIR DE 7 AÑOS


- Un sueño redondo. Ediciones Tándem, 2001.


- Maripuzzle la destrozona. Palabra, 2001. (Colección Mochila de Ástor).


- El Planeta Piruleta. Editorial Bayard, 2010. (Colección mini LEO LEO).


- Los amigos de los niños. 2011


- El abuelo está enamorado... (y yo también), 2012. (Colección mini LEO LEO).


A PARTIR DE 8 AÑOS


- Defensores de los derechos humanos. Bayard, 2002.


- Rosa está hecha un lío. Pearson/Alhambra, 2002.


- El cumpleaños de Rosa (y de Victoria). Pearson/Alhambra, 2004.


- Rosa contra los guarrocacas. Pearson/Alhambra, 2006.


- La historia de nuestra familia. Bayard, 2007.


- Los recuerdos olvidados. Letras Riojanas, 2010.


El jardín de Chandro




En el jardín de Juan Carlos Chandro Ramírez (Ausejo, La Rioja, 1963) crecen libros, a veces tiernos, a veces divertidos. Chandro abona este jardín con la nostalgia de su infancia, lo riega con unas gotas de imaginación y un chorrito de observación, y lo cultiva con mucho respeto hacia los niños. Considera que los niños son personas minúsculas en cuanto a tamaño, pero también son personas con mayúsculas, con entidad propia, que sienten alegrías, tristezas, miedos... por distintas razones que los adultos, pero con igual o mayor intensidad.

Por eso en sus cuentos trata de los problemas y cuestiones que a los niños les importan no desde una postura de superioridad, sino de respeto.

Y por eso sus libros están habitados por niños reales, tal como son, y no por modelos de cómo deberían ser.